El precio a pagar por un mejor Toyota Aygo
Después de la presentación oficial en imágenes hace un par de meses, Toyota al fin ha sacado el nuevo Aygo X Cross Hybrid a la calle. Un utilitario ubicado dentro del segmento A, cada vez más complicado en un mercado competido, con pocos modelos y sufriendo por los precios altos y la electrificación. Sabiendo esto el gigante japonés ha revolucionado esta clase de pequeños coches montando una única motorización híbrida no enchufable, como es habitual en la marca.
Ya
conocíamos esta generación del Aygo transformado en un pequeño SUV, pero con un
motor gasolina tricilíndrico de 1 litro y 72 CV. Porque por sorprendente que
parezca con todos los cambios que trae, se trata de un restyling. A diferencia
de sus rivales, como el Fiat Panda o el Suzuki Swift, no es micro híbrido, por
lo que pierde la caja de cambios manual, pero gana mayor potencia eléctrica y
mejores consumos. Esto último es lo que más han destacado en las primeras
pruebas y es que con su bajo peso, en el entorno de los 1100 kg, unido con la
eficiencia del sistema híbrido de 3 cilindros y 116 CV lleva a cifras
homologadas por debajo de los 4 litros/ 100 km (fácilmente replicable en
entornos reales).
Este sistema híbrido es el mismo que montar el Yaris y el Yaris Cross. Lo cual ha supuesto un importante reto para los ingenieros de desarrollo de Toyota, porque no cabía fácilmente en el pequeño Aygo. Recientemente circularon por internet las imágenes de un engendro un tanto extraño, que juntaba un Aygo X con un frontal de Yaris camuflado y con un solo asiento. Resulta que esa ha sido la mula de pruebas para poder encajar el motor y las baterías de un segmento B en un A, claramente más pequeño. Esto lo han logrado utilizando piezas de la parte delantera de la plataforma TNGA-B (la del Yaris) y ampliando ligeramente las dimensiones del coche. Crece la longitud en 76 mm para llegar a los 3776 mm, la batalla se mantiene en 2430 mm y apenas aumenta en 100 kg el peso total.
En
cuanto a las medidas hay un detalle curioso, pese a considerarse un SUV
pequeño, la altura es de 1525 mm, solamente 25 mm más alto que el Yaris actual,
que es un turismo normal. Por lo que esa sensación de SUV o crossover que nos
transmite está basada en el diseño, no tanto en las dimensiones y proporciones
del coche.
Gana
frenos de disco en el eje trasero, ya que las prestaciones aumentan
considerablemente. La nueva velocidad máxima es de 172 km/h, lo cual es 14 más
que el pequeño motor atmosférico que montaba anteriormente. El 0 – 100 km/h lo
logra en 9.2 segundos, mejorando los casi 15 s del pre-restyling, y superando
también al Yaris en 5 décimas. Lo cual hace que sea un aparato bastante
interesante por las cifras que da.
El cambio más evidente está en el frontal, que ha sido rediseñado por completo. Ahora es más afilado y más alto, pareciéndose más al resto de modelos de Toyota, especialmente a las furgonetas. En la trasera apenas son perceptibles las modificaciones, más allá de un ligero retoque en los faros dándoles un tono algo más oscuro. Sin embargo, como en las personas, lo realmente importante está en el interior. No había suficiente hueco para las baterías, así que han tenido que hacerlo recolocando el depósito de gasolina y reduciendo su tamaño a apenas 30 litros. También han movido la batería convencional de 12 V al maletero, como en la mayoría de coches de este estilo, lo cual también ayuda con el reparto de pesos. Además, el paquete de baterías de iones de litio y 0.76 kWh de capacidad va bajo la banqueta trasera transversalmente y protegido por barras metálicas. No sé qué tal será la refrigeración y si afectará a la temperatura del asiento, después de una buena sesión de aceleraciones puedes salir con el culo caliente. En el apartado tecnológico ha mejorado un poco con una pantalla de 7 pulgadas para la instrumentación y también ha aumentado la de infoentretenimiento central.
En cuanto a acabados hay cuatro disponibles: Play, Like, Chic y GR Sport (con una puesta a punto específica, ligeramente más deportiva). Los precios van desde 23900 € hasta 28800 €, que pueden tener un descuento de 3300 € (o de 3000 € para el más barato) y que se pueden reducir un poco más con financiación. Como comparativa, el Yaris está entre 22000 € y 25000 €.
Es un coche interesante, principalmente por traer un nuevo concepto de coche de ciudad. Ya que hacen falta más coches urbanos y pequeños con motorizaciones lógicas, independientemente de si son eléctricos, híbridos o gasolina de bajo consumo. En este aspecto es práctico y económico en el uso. Además, tiene unas muy buenas prestaciones, que unidas a un bajo peso dan como resultado un comportamiento ágil, que se puede traducir en un pequeño vehículo divertido de conducir. El gran problema que veo que va a tener es el precio, aunque traiga más tecnología que la versión anterior y un motor más potente y complejo. La cuestión es que el precio ha aumentado más de 8000 € a igualdad de acabado, lo cual corresponde a una subida de un 55% aproximadamente, y es excesivo para el decadente segmento A.






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