Volvemos a la arena del desierto con el Dakar 2026
Descansa la arena del desierto de
Arabia, solo el viento mueve los finos granos rojizos y ocre para engrandecer
las dunas. Durante el día un sol implacable quema la tierra, de noche el frío
congela las piedras. Pronto los cimientos van a temblar, el suelo se verá
invadido por cientos de huellas y la tranquilidad salvaje de la naturaleza casi
inerte de aquellas vastas tierras de Oriente será alterada. En unos días
comienza la primera gran carrera del año: el Dakar 2026.
Han vuelto los pilotos, copilotos,
mecánicos, equipos y organización para situarse en la línea de salida en Yanbu
aguardando al momento en que los relojes marquen la hora de partir el próximo
día 3 de enero. Han sido meses de mucho trabajo, preparación, esfuerzo y espera
para volver a enfrentarse a la dura aventura que es esta carrera al límite en
el desierto. Está compuesta por un primer día más corto con el prólogo y 13
etapas, que finalizarán de nuevo en Yanbu el 17 de enero. Parando a descansar
en Riyadh, como ya es habitual, el día 10.
Por delante tienen 8000 km de recorrido, de los cuales más de la mitad, unos 4800 km, son cronometrados. Más o menos cada día tendrán casi 400 km de especial, siendo la etapa más intensa la sexta con algo más de 900 km totales y unos 530 de crono. En cambio, la última ronda será muy corta, de tan solo 25 km corriendo contra el reloj, pero no hay que olvidar que, aunque sean aparentemente pocos, siguen siendo muy importantes, se han decidido más de una victoria y podios en los últimos kilómetros.
Comienzan al oeste, en la costa del
mar Rojo, donde también finaliza. Repiten en la región norte de Al-Ula y Ha’il,
más rocosa, con cañones y también zonas de arena. A diferencia de ediciones
anteriores, tras el descanso no ponen rumbo a las impresionantes dunas del Empty
Quarter, sino que vuelven dirección oeste y suroeste, hacia Wadi ad-Dawasir
y Bisha. Lugares conocidos para los competidores, donde se van a encontrar
muchas dunas, onduladas, líneas alargadas y gigantes, plateaus rápidos y
paisajes amplios con arbustos y grava. Hacia el final entre Al Henakiyah y Yanbu
se encontrarán un terreno variado y complejo en cuanto a navegación, por pistas
difíciles y fesh-fesh. Esta vez hay etapa maratón doble, las 4, 5, 9 y 10,
donde juntan dos días seguidos sin asistencia de los equipos, igualando a todos
los competidores pasando la noche en tiendas de campaña. Si el año pasado ya
fue dura e hizo mella en muchos participantes, podemos esperar que sea
inclemente con coches y tripulaciones.
Hay inscritos más de 400 vehículos. Con
116 motos, 73 coches prototipos (T1+ y T1.1, 4X4 y 4X2, respectivamente), 8 T2
(coches stock, de serie), 36 Challenger (T3, Side by Side prototipos), 38 SSV (Side by Side, T4), 45
camiones (T5) y 97 clásicos (75 coches y 22 camiones), que realizan un
recorrido distinto de regularidad. Aquí únicamente nos centraremos en los
coches (categorías T1 y T2), ya que son muchos competidores y una grandísima
variedad de vehículos y clases.
La gran novedad para este Dakar 2026
es la categoría T2 de coches de serie o Stock, como la denomina la organización.
Son apenas 8 todoterrenos y lleva años un tanto olvidada con un pequeño equipo
de fábrica de Toyota y algunos participantes privados. Pero la llegada del
Defender D7X-R como iniciativa de la propia marca (técnicamente ya no es Land Rover,
sino que el nombre comercial es directamente Defender) con tres unidades
oficiales y pilotos de primer nivel, Stéphane Peterhansel, Sara Price y Rokas
Baciuška, ha logrado cambiarlo todo. Seguro que hay más fabricantes observando
para valorar si entrar también. A lo que el equipo de Toyota Auto Body ha
tenido que redoblar esfuerzos y presentar un Land Cruiser más duro si cabe, con
el mítico piloto dakariano Akira Miura encabezando su formación de tres coches.
El resto de la temporada del W2RC se subirá a uno de los Hilux T1+ como
culminación de más de dos décadas trabajando en Toyota. Además, participan dos
unidades de Nissan Patrol Y61 del pequeño equipo húngaro Tireman Racing
preparadas por ellos mismos a partir de un par de chasis antiguos.
En la categoría reina de los coches
en el Dakar hay muchos contendientes, con mucha experiencia a sus espaldas, muy
duros y con unos equipos gigantescos como soporte. Son los mismos cuatro
fabricantes de 2025, pero con muchas mejoras y más ganas de luchar por la
victoria, ya que cabe recordar que el año pasado se la llevó un equipo semi
oficial, Overdrive Racing, con Yazeed Al-Rajhi a los mandos. Como normativa
general están limitados a una potencia máxima de 360 CV, un peso mínimo de 2010
kg (con la excepción de los motores diésel que son 2040 kg), un ancho de 2300
mm y un recorrido de suspensión máximo de 350 mm.
Comenzamos con el Toyota DKR GR Hilux
T1+, que ha recibido principalmente modificaciones estéticas para adaptarse a
la nueva generación de la indestructible pick up presentada en noviembre. El
equipo de fábrica, Toyota Gazoo Racing W2RC, alinea tres unidades con el apoyo
de Repsol como patrocinador clave. A sus mandos se encuentran los pilotos Henk Lategan,
Seth Quintero y Toby Price, ya presentes el año pasado. Brett Cummings, Andrew
Short y Armand Monleón, respectivamente, estarán sentados en el asiento de su
derecha a manos de la importantísima navegación. A parte habrá otras 16
unidades en equipos semioficiales y privados, con Yazeed Al-Rajhi e Isidre
Esteve, entre otros pilotos destacados. Monta un motor V6 de 3.5 litros biturbo que da 358 CV y 620 Nm original del Land Cruiser 300.
El siguiente competidor por número de
unidades en pista es el Ford Raptor T1+. Con el poderoso motor V8 Coyote de 5
litros atmosférico y muchas modificaciones que le han ayudado a reducir su peso
en 50 kg. El equipo oficial de Ford M-Sport alinea cuatro unidades con las
mismas tripulaciones del año pasado con los dúos: Carlos Sainz – Lucas Cruz,
Nani Roma – Álex Haro, Mattias Ekström – Emil Bergkvist y Mitch Guthrie –
Kellon Walch. Hay otras siete unidades privadas, pero con nombres destacados
como Romain Dumas (con una larga carrera en resistencia, récord en Pikes Peak,
varias participaciones en el Dakar y ganador del último festival de velocidad
de Goodwood con la Ford Supertruck eléctrica), Jourdan Serderidis (que en la
última temporada ha corrido algún rally con el Ford Puma y le acompañará Grégoire
Munster como copiloto) o Martin Prokop (un clásico del Dakar con su particular
Ford F150 Raptor anterior).
Igual que Ford, el equipo oficial de The
Dacia Sandriders propone cuatro unidades, todas oficiales, sumando a sus filas al
ganador del W2RC de 2025, Lucas Moraes (con Dennis Zenz de navegante). El resto
de la formación se mantiene con las tripulaciones: Cristina Gutiérrez – Pablo Moreno,
Sébastien Loeb – Edouard Boulanger y Nasser Al-Attiyah – Fabian Lurquin, con un
curioso cambio de copiloto este otoño entre Nasser y Loeb. Monta un motor V6 biturbo
de 3 litros, 360 CV y 539 Nm de par de origen Nissan, derivado del Z, que usa
combustible sintético de Aramco. Es una evolución respecto al prototipo del
anterior Dakar con importantes mejoras en el apartado de chasis y suspensiones.
Además, tiene un sistema para absorber los impactos en los asientos y que así
no sufran tanto pilotos y navegantes, precisamente en el Rally de Kazajistán de
2021 Cristina Gutiérrez se fracturó dos vértebras por una compresión fuerte de
la suspensión en un salto con el T3 que pilotaba, lo que se podría haber
evitado con una solución como la que presenta Dacia.
El último de los fabricantes viene de
la mano del equipo X-Raid, que despliega tres unidades del MINI JCW Rally Raid. Hay
dos motores diferentes, ambos BMW de 6 cilindros en línea y 3 litros, pero uno
diésel y otro gasolina. Las tripulaciones que se presentan son: Guillaume de
Mévius – Mathieu Baumel (ya corrieron el año pasado en este equipo, llevan el
único de gasolina y tiene mérito el navegante, Baumel, ya que el año pasado
sufrió un grave accidente en el que perdió la pierna derecha), Lionel Baud –
Lucie Baud (dúo francés padre – hija) y María Gameiro – Rosa Romero (unidad hispano
lusa 100% compuesta por mujeres, la única en T1+).
Aunque no esté asociado a una marca,
el equipo de rally raid sudafricano Century Racing es ya un contendiente de
gran importancia para el Dakar y más ahora que se presenta a la categoría T1+
con el CR7 4X4. Lleva un motor V6 biturbo de 2.9 litros del Audi RS4 de 430 CV
(como en la categoría están limitados a 360 CV, la FIA los restringe mediante
mapas de potencia y par). El Century Racing Factory Team alinea la unidad de
Brian Baragwanath – Leonard Cremer y las cinco restantes son de equipos semioficiales
y clientes, como Mathieu Serradori o Tim Coronel. Además, la base del Century
la utilizan los equipos de Ebro y Santana para presentar sus unidades de T1+.
Es curiosa la estrategia que han
utilizado ambas marcas españolas que venden modelos de origen chino (Ebro se
introdujo a principios de 2025 como un rebranding de Chery y Santana se ha
implantado a final de año con una pick up basada en la Nissan Frontier que se
fabrica en China junto con Dongfeng), ya que es prácticamente la misma. En el
equipo Ebro Audax Motorsport llevan una sola unidad a los mandos de Laia Sanz,
guiada por Maurizio Gerini, con la ventaja de que tienen experiencia con el
Century con el que han competido los últimos tres años. Por otro lado, el
Santana Racing Team presenta tres unidades, de la que solo se conoce a la
tripulación de Jesús Calleja – Eduardo Blanco, y supone un despliegue
importante para el inicio de las ventas en España del nuevo pick up 400d y
400p.
Hay algunas unidades privadas y de
equipos pequeños que no he detallado, ya que hay menos información sobre
ellas y no son tan relevantes a nivel competitivo. Quizás los más reconocibles
de esta lista sean los MD Optimus, que es una evolución del buggy que
han usado los últimos años, y hay once alineados. De un estilo similar están
los JJ Sport (de los que habrá cinco), los Hanwei (que hay tres), los Red Lined
(con dos), los Volkswagen Amarok (con dos unidades y chasis tubular, pero no es
oficial de la marca) y el DKR EVO Ultimate (solo correrá uno de estos
prototipos de fibra de carbono, con los faros y cierto parecido con el Defender
actual).
Los mecánicos están haciendo los
últimos ajustes sobre las monturas que pilotos y navegantes esperan llevar al
límite en apenas unas horas. Porque el suelo comienza a temblar en el vivac y
la arena aguarda a que los valientes y voraces competidores dejen sus huellas.
Estoy impaciente porque empiece este Rally Dakar 2026.












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